martes, 25 de diciembre de 2012

Hacer el amor, no la guerra





No se trata de una guerra porque no hay enemigo. Al cáncer hay que entenderlo. Hace 50 años que le declararon la guerra, la están perdiendo y no la van a ganar nunca debido a que no están tomando el camino correcto. 

No hay enemigo al que vencer. 


Analicemos por qué se hacen las guerras: se podría decir que por posiciones ideológicas, políticas y monetarias?
En una Guerra se invade un estado, una zona, se comercializa el armamento para destruir esa zona y se saquean los recursos naturales de esa zona. Mientras más larga la Guerra mayor rinde económico.

Llevemos esta explicación a la Guerra contra el cáncer. Primero nos invaden con cirugías, radioterapia (rayos) y quizá el tumor era benigno; “pero igualmente es una suerte haberse quedado sin una mama, sin la tiroides, sin algún órgano, por que algún día ese tumor podría haber sido maligno, un cáncer  (nos invaden).

Luego nos venden drogas y terapia de quimio cada vez más extensas, 20 sesiones de quimio y 5 años de tamoxifeno.
Eso no es asesinar a las células cancerígenas, eso es asesinar nuestro sistema immune y de esta manera es muy difícil reponerse de una enfermedad (saquean nuestros recursos y cada vez por más tiempo). 
La verdadera acción para revertir un cuadro de cáncer es entender la causa y trabajar sobre ella. Aprender a morir es el camino más difícil para muchos, la gran mayoría, pero eso lo veremos más adelante.
Las drogas, las cargas químicas nos producen envenenamiento, un estado muy difícil de revertir, no imposible, pero he aquí la laquimia, lo que el sistema sanitario alópata no quiere ver. 

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